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sábado, 3 de agosto de 2013

¿Qué tan exactos son los actuales procedimientos de diagnóstico de fallas en la lectura?

Por: Joseph K. Torgesen [1]

Como se dijo anteriormente, el objetivo principal de este artículo es presentarles algunas sugerencias prácticas sobre los procedimientos y pruebas que se puedan utilizar con niños para identificar sus necesidades en lectura preventiva o para la instrucción de pre-lectura.

Desde el inicio, es importante reconocer que aún está lejos de ser perfecta nuestra capacidad para predecir qué niños tendrán mayores dificultades en la lectura. Por ejemplo, en una reciente revisión exhaustiva de la investigación relacionada a la identificación temprana de problemas en la lectura (1998), Scarborough señaló que todos los estudios continúan reportando niveles sustanciales de dos tipos de errores de predicción, que describimos a continuación:

Los Falsos positivos

  • Se cometen estos errores cuando los niños que eventualmente se convierten en buenos lectores son inicialmente evaluados y ubicados por debajo del punto de corte en el instrumento predictivo y son falsamente identificados como "en riesgo".
  • En general, la proporción de este tipo de error oscila entre el 20 y el 60 por ciento, con un promedio de alrededor de 45 por ciento. Es decir, casi la mitad de los niños identificados durante su periodo en el jardín de infantes (kindergarten)  como "en riesgo" resultan no tener problemas graves de lectura al finalizar el primer grado.


Los Falsos negativos

  • Estos errores se producen cuando los niños que más tarde se presentan con problemas de lectura, se identifican inicialmente como sin riesgo. Los porcentajes típicos de errores falsos negativos van desde el 10  hasta el 50 por ciento, con un promedio de alrededor de 22 por ciento. Es decir, en promedio, los procedimientos actuales no logran identificar alrededor del 22 por ciento de los niños que finalmente terminan con graves dificultades en la lectura.
  • En cualquier estudio dado, la proporción relativa de los errores falsos positivos y falsos negativos es algo arbitraria, ya que depende del nivel de la puntuación de corte (resultado de las evaluaciones).

Por ejemplo, se informó una reducción significativa en el porcentaje de errores falsos negativos dentro de la misma muestra de niños, cuando se duplica el número de niños que hemos identificado como de riesgo (Torgesen, en prensa; Torgesen & Burgess, 1998).

Nuestro objetivo es identificar, durante el primer semestre del jardín de infantes (kindergarten), a los niños con mayor riesgo de estar en el 10 por ciento con capacidad de lectura de palabra de más bajo nivel a principios del segundo grado.

Cuando seleccionamos el 10 por ciento de los niños que puntuaron más bajo en nuestras pruebas de predicción, nuestra tasa de falsos negativos fue del 42 por ciento (perdimos casi la mitad de los niños que se convirtieron en lectores de bajos niveles). Sin embargo, cuando identificamos el 20 por ciento de los niños que puntuaron más bajo en nuestras medidas, la tasa de falsos negativos se redujo a 8 por ciento.

Proporcionar la intervención a mayor cantidad de niños…

En la práctica, si las escuelas desean maximizar sus posibilidades de intervención temprana con los niños con más discapacidad, deberían proporcionar esta intervención a la mayor cantidad posible de niños. 

Esto significará una menor pérdida de recursos de lo que podría parecer a primera vista, ya que, muchos de los niños identificados falsamente como que requieren intervención no necesariamente estarán entre los lectores más gravemente discapacitados, la mayoría de ellos probablemente serán lectores por debajo del promedio normal (Torgesen & Burgess, 1998).

Otras dos piezas de información son relevantes para la selección de los procedimientos para la identificación temprana de los niños en riesgo de tener dificultades de lectura.

En primer lugar, la exactitud de la predicción aumenta significativamente si el tiempo que el niño ha estado en la escuela es mayor. La predicción de la discapacidad para la lectura de pruebas dadas al inicio del primer grado son significativamente más precisas que la de las pruebas administradas durante el primer semestre del jardín de infantes o kindergarten (Scarborough, 1998; Torgesen, Burgess, y Rashotte, 1996).

Dado el rango de las diversas oportunidades de aprendizaje de los niños en edad preescolar, muchos niños pueden tener una evaluación negativa bajo los instrumentos de diagnóstico precoz en el primer semestre del jardín de infantes (kindergarten), y esto simplemente puede ser,  porque no han tenido la oportunidad de aprender las habilidades. Sin embargo, si las habilidades de pre-lectura se enseñan activamente en el jardín de niños, algunas de estas diferencias pueden reducirse a principios del segundo semestre de la escuela y nos darán otros resultados cuando el niño entre al primer grado.

Por lo tanto, la recomendación es que los procedimientos de selección descritos aquí no pueden administrarse hasta el comienzo del segundo semestre del jardín de infancia (kindergarten), momento en el que van a ser mucho más eficiente la identificación de los niños que requerirán instrucción preventiva más intensa en cuanto a conciencia fonológica y otras habilidades tempranas de lectura.

En segundo lugar, las baterías que contienen pruebas múltiples generalmente proporcionan una mejor predicción que los instrumentos individuales, el aumento de la eficiencia de las baterías de pruebas múltiples no es generalmente lo suficientemente grande como para justificar el tiempo y los recursos necesarios para administrarlos adicionalmente (Scarborough, 1998),  por lo tanto, se recomienda un procedimiento de identificación que implica la administración de dos pruebas:
  • Una prueba de conocimiento de los "nombres de letras o sonidos".
  • Otra que es la medición de la "conciencia fonológica"

El medir el conocimiento de las letras sigue siendo el mejor método para predecir las dificultades de lectura individuales y la medición de la conciencia fonológica contribuyen adicionalmente a la precisar las predicciones sobre el desempeño en la lectura.

En nuestra experiencia, las pruebas del conocimiento del “nombre de las letras” son más predictivas para los niños de kindergarten, y las pruebas de “conocimiento de letras y sonidos” son más predictivas en primer grado.

Como el crecimiento de la lectura se ve influenciada por factores no cognitivos como son  los antecedentes de atención y motivación en el hogar (Torgesen, et al., 1998), así como con  conocimientos y habilidades específicas, los resultados de las pruebas objetivas pueden ser  complementadas con el comportamiento y la atención de los profesores para identificar a los niños con mayor riesgo de continuar con dificultades para aprender a leer.



[1] El propósito de este artículo es proporcionar consejos prácticos sobre los métodos para “prevenir el fracaso en la lectura”, que están basados en los nuevos conocimientos sobre la lectura adquiridos a lo largo de las últimas dos décadas. El enfoque principal es la identificación temprana de niños con riesgo a problemas en el aprendizaje de la lectura, así como métodos para el seguimiento del crecimiento de las habilidades de lectura crítica temprana. El objetivo es describir los procedimientos que permiten a los educadores a identificar a los niños que necesitan ayuda adicional en la lectura, antes de que experimenten faltas grave, y para supervisar el desarrollo temprano de las habilidades de lectura al identificar a los niños que puedan necesitar ayuda adicional, con procedimientos de lectura e instrucciones para la escuela primaria.
Esta propuesta se basa en la investigación de Richard Wagner, Carol Rashotte, y mia propia (Joseph K. Torgesen), llevadas a cabo tanto en la predicción y prevención de discapacidades de lectura (Torgesen, Wagner, y Rashotte, 1994, 1997,. Wagner, et al, 1994, 1997), así como en el trabajo de muchos otros investigadores que ha sido revisado anteriormente (verano de 1995).
Los estudios se guían por varias suposiciones y datos sobre la lectura, el crecimiento en la lectura, y la falla en la lectura se discuten primero. Después de la descripción de las hipótesis y de un breve resumen de algunas de las dimensiones fundamentales de la instrucción preventiva, se describen una serie de medidas y procedimientos que deben ser útiles para educadores que buscan maneras enfocarse en una instrucción más intensiva en los niños que tienen necesidades mayores.

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